miércoles, diciembre 09, 2015
Sisifos
El castigo que los dioses dieron a Sísifo por algo-muy-malo que hizo(que por supuesto yo desconozco) fue el tener que empujar una piedra hasta la cima de una montaña. La condena real era que siempre que la piedra llegaba al punto más alto, esta volvía a deslizarse por la pendiente empujada por su propio peso, de tal manera que Sísifo quedó atado eternamente a la tarea de subir la piedra sólo para verla caer de nuevo.
De una obra de Sartre donde los personajes muertos se encuentran reunidos en el infierno, además del famoso "Hell is other people", aprendí que no importa qué tan terrible sea todo, lo único que queda por hacer es seguir adelante con ello. Because there´s nothing else to do, escuché en una canción de Pulp. La convivencia constante y las cotidianidades que se estiran hasta el infinito son la condena de (igual que en el caso de Sísifo) no-se-sabe-cuáles-crímenes.
Somos los Atrapados sin salida, pero con vida; los Sísifos, pero sin montaña. La piedra la pateamos al caminar. Sin la esperanza de un acantilado hacia dónde arrojarla para no volverla a ver nunca. Por siempre sólo avanzar. Lo siento, pero no se acaba. Sigamos adelante con esto.
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