La imagen la tome de acáDespertaba por la repentina luz en la habitación y el frio entre las sábanas. Aquella visión frente amí me hizo sonreír. Permanecí en silencio y muy quieto, contemplándolo, siguiendo las sombras que lo delineaban perfectamente y que despertaba mi deseo.
Entonces se giraba hacía mi; no era nadie conocido y no podía verle la cara. Pero sabía que sonreía: Buenos días, mi amor.
Y yo despertaba.
Fue un bonito sueño. También cruel. Quisiera que este, por primera vez, se hiciera realidad.
Ahhhhh, lo olvidaba. ¡Gracias por inaugurar Pies al Viento!
ResponderEliminarSnif...hasta me dió sentimiento...snif.
Saluuuuuudos!!!!