lunes, noviembre 02, 2015

endulzandonos la muerte.

no me llores no,
por que si lloras yo peno
en cambio
si tu me cantas, yo siempre vivo
y nunca muero

- la martiniana


Todos los años hago una ofrenda muy grande, abarca casi toda la fachada de la casa. Generalmente rento tablones largos para trabajar en ella, para ahi decorar con papel picado los manteles y empezar a depositar ahi los elementos de las ofrendas. Que el copal, que el vaso con agua, que el petate, que la sal, que la ceniza, que las cañas, que los pib, que el espejo, que las flores¨, que las calaquitas, que los santos, las virgen...todo se pone, nada se olvida.

La verdad sea dicha, me esmero mucho, cocino para ellos, los recuerdo. Creo realmente que si vienen, es decir, LO CREO,  que comen, que se divierten...

Por eso cuando pongo ofrenda, tiene que ser un día en que este relax, que no este chipil. No puedo impregnar mi tristeza sus cosas...no sé, como que pienso que la van a percibir, y eso los incomodaría.

En fin, mis debrayes.

Ahora hice un altar más pequeño, la mayoria de las cosas las ha puesto Naidee. Le he contagiado mi gusto por el día de muertos, ha horneado pan de muerto, me ha ayudado con los tamales, decora todo con cempatsuchil aunque la flor le provoca alergia. . Pone enmedio la foto de marce  y acomoda en fila los craneos de calaveitas de azucar.

Cuando no esta, le pongo nombre en la frente a las calaveritas de azucar. Y sonrió con tristeza, no lo puedo evitar.

Yo recuerdo, antes, en mi pueblo, ibamos al panteón, barriamos las tumbas, las adornabamos con flores y humeabamos, y cantabamos, rezzabamos.

De la tumba, los niños desfloreabamos el cempatsuchil al piso, creando un camino de petalos del panteón a la casa. Asi no se perderian. Y cantabamos el guendanabi. Cantabamos la vida.  Que bonita imagen, de verdad.

Hoy fuimos a Valladolid, dnde estan enterrados...en teoria los mishos, eso es en teoria, pues el entierro fue mas bien simbolico. Pienso que la cruz de la tumba de mi esposa esta muy blanco, me dan ganas de pintarselo azul pastel, de incrustarle caracoles de mar en ella....una cruz de caracoles, que bonito.

Ay mi Marce...

Dejamos flores en ella, los girasoles que le gustaban, empiezo a taradear la martidiana, niña cuando yo muera, no llore sobre mi tumba, cantame un lindo son ay mama, cantame la sanduga. 

Mi hija suspira también, triste pero a la vez me sonrie. Pa´quiero una marquesina. Yo asiento mientras nos vamos a endulzarnos la perdida.

...
*suspiro

En fin...este es uno de los post...en los que no se como terminar...solo que, aqui esta la cena, que ojala les guste, no los olvidamos, siempe los querré.


7 comentarios:

  1. Como mola leer sobre costumbres distintas, aunque esencialmente celebran lo mismo. Un saludo!

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  2. Que fuerte mijo... yo lo viví intensamente en el trabajo.

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  3. Que lindo tigrito!... entiendo esa tristeza con sonrisas...
    realmente lindo.
    Beso!

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  4. En mi casa nunca hubo altar, mi mamá solo ponía una veladora por su hermanita y ya después por su tía. Así que ahora, disfruto estas celebraciones casi casi como si fuese turista (soy mal mexicano, lo sé!)

    Y... "chipil", no había oído esa palabra en años! XD Me lenvantó el ánimo ver que alguien más la usa.

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tontean

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