Aún, pero creo que dejaré de serlo ya. Mi hija ya no cree y ya no pide. Todos pasamos por ello. La verdad, disfruté de esa mágica etapa, la emoción, la adrenalina de teatralizar toda escondederá de regalos, los gritos emocionados de mi oruga al día siguiente muy de madrugada. Disfrute todos esos años.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
tontean