...estoy viendo mucho estos árboles. En su momento, cuando era joven, osea más joven /ay mi tremendismo, caray, sigo joven!) , ignoré abismalmente el cobijo que me daban las jacarandas, y hoy, alejado de ellas las añoro. No va a pasar lo mismo, sé que llego a casa por que los arboles rojos me dan la bienvenida. Como unos labios pintados de rojo que te sonrien al verte.Me gusta estos arboles.
