Que curioso, de reojo, mientras estaba leyendo le vi pasar. No a él, sino a su sombra. ¿Y no da lo mismo acaso? Ahi, justitito en la ventana que da al jardín, ahi lo vi, asomado.
Estuvo ahí.Lo juro. Y sonrió, intentó amar quizás, tanto como una sombra puede hacerlo. Y yo, me puse contento, pues sabía que estaba bien, que era feliz...podía sentirlo. Con tanta fuerza como se puede percibir a partir de la contemplación de una sombra.
Cierto es que dadas las circunstancias no pude haberle visto, y cierto también es que le vi. ¿Y en qué sentido he de confiar ahora? ¿Mi sentido común? ¿O en la imagen fantástica de una sombra errante que, pese a no engañar, mucho se opone al hombre vivo?
la sombra de quien?? quien te te visita? que intenciones tiene?
ResponderEliminar(jajajaja que paranoico!)