- Wow!...orale! y esto?.
- Pst, nomás.
Sonrie y sonrió. Estamos felices de mirarnos tranquilamente en este restaurat finolis del centro sin más preocupaciones que el saberse combinar las calcetas. No somos de gastar dinero en lugares así. Pero la comida, disculpen la expresión: no tiene madre. Ni abuela. Es decir, es muy rico todo.Un compañero de la uni lo recomendo un día hablando sobre comida y lugares hermosos, especiales. Que muy rico, que muy romántico. Wow y aw!.
Y vaya que si lo es!.
Pasé una vez, y suspirante pensé en tonterìas cursis, rosas, esponjosas. Así soy, rosa y cursi. Y esponjoso también, gracias. Quizá cuando tenga pareja lo lleve aqui, pensé ensoñando*me tetamente ¿No aman esa palabra?. "tetamente". De teto.
El interior es fresco y huele a infusiones de té. Los asientos son de esos sillones antiguos, enormes pachones, como el abrazo de una madre amorosa después de romperte el hocico en bici, asi son los sillones, no quisiera pararme nunca... hay cortinas blancas enormes y translucidas en unos ventanales enormes que dan vista al mar, un mar de un color azul turquesa dificil de describir. un poema, con su playa blanca y suave.
- Hace mucho que no me consentías así - mencionó. recibiendo la carta de una señorita muy sonriente - deberías hacerlo más seguido.
Traen la canastita de pan recien hecho. Calientito y acompañado por un mini recipiente con mantequilla preparada con hierbas. - Si, hazlo más seguido! - volvió a exclamar - una vez al mes no nos afecta a la economía.
- Lo haré... - contesto mirando al exterior, al mar,inmenso. Fruncé el ceño, dándose cuenta.
- No pienses en él, estoy contigo, es mi dia, no lo arruines con tus nostalgias, quita esa mirada, sonrie ...
Y yo lo hago hasta con los ojos, más cuando doy el primer mordisco al pan , que la verdad sea dicha, me habia seducido por medio de su olor desde que llegamos.
- Hoy te vez bien sexy. - digo de improviso.
Suelta una risotada. Aunque se lo diga mil veces en serio, siempre pensará que lo estoy "chorando" (tomando el pelo). En malos días que tuviese, pensaría que me burlo; pero lo veo y con ese peinado nuevo, con su barba abundante, la camisa de lino - esa que en un día de mucha suerte nos encontraríamos a un precio ridiculamente barato - aparte de ello, ahora no traia lentes, así que los ojos se le veían clarisimos, de un color almedrado con motitas amarillentas. Hasta las cejas extrañas y disparejas se le veian hoy.
- Claro! inicia la plática con eso!.
- Qué?
Llega la señorita con la comanda, es encantadora la chavita, pedimos una sopa de la casa, una ensalada con nombre frances-turco-sanscrito que ha de estar buena por el nombre tan mamón que tiene, y un plátillo que lleva banana. Por que se sabe, amamos las bananas!. Y por que es dulce, y este día, en este momento quiero llenar mi vida de dulzura. Tomo otro pan con ajo, le unto la mantequilla con delicadeza, rellenando obsesivamente todo sin deja espacio panoso.
- Te vas a llenar de pan!
Huelo y luego doy una mordida concienzuda. Me me vale pito llenarme de pan. Vienen a ofrecernos vino con nombre impronunciable, de la cosecha de quien que fecha. Somos nacos y no sabemos eso. Preferimos limonada, lo cual hace sentirme muy orgulloso de el. Y el de mí. Recaímos hace menos de un año, rompió un poco más nuestra relación, pero al poco tiempo nos unió. No hemos vuelto a beber.
- ¿Como estará fercho?
- Por que no le preguntas a su esposilla?, a la flor bella de la croaca.
Sonreímos. Tratamos de no ser rencorosos, pero atentaría contra nuestra naturaleza. Mientras siento enojo, el siente tristeza. Justifica y juzgo. Ese asunto es un
dolor de cabeza. Nos traen la sopa del día, que resulta ser de frijol con mole de guerrero con pequeños pedacitos de salchicha. Esta demasiado bueno.
- Me pregunto por que no podemos ser amigos normales - limpio el plato y la cuchara de todo rastro de sopa.
- ¡A que te refieres?. Los amigos normales siempre se andan peleando, y de vez en cuando se distancian.
No ha sido tu desición, fue la de él, cuando sus caminos se vuelvan a juntar, será como si nunca se hubieran separado y peleado. O eso dicen.
Doy un sorbo a la limonada preparada.
- Estoy seguro de eso, al verle, seguro lo primero que haré es abrazarle con fuerza...pero, tal como se lo plantee, en estas alturas de nuestra vida, ya no quiero ser *amigo de ruinas*.
- ¿Amigo de ruinas?. - pregunta, al momento de recibir la ensalada de nombre mamón. Asiento con un movimiento de cabeza.
- Nos nombramos así por que cuando nuestros "sueños utópicos" se destruían, ahí estabamos...o lo preveníamos. Eramos nuestro salvamento en esos momentosde ruinas. Nos sosteníamos en nuestras cojeras y cegueras y pendejeras.
- Y eso es malo?.
- No, yo no dije eso. Pero ya no estamos "en ruinas", ahora yo no quiero compartir mis desdichas - me acomodo del sillón y tomo su mano, acariciendola con suavidad, como le gusta - ahora gracias a que estamos fortaleciendonos y con la pequeña oruga que llena de dicha nuestra vida, quisiera compartir*me dichoso y agraciado, con el, mi amigo. Pasar un momento como lo estoy pasando contigo. Dime, es mucho lo que pido?. Quiero dejar de ser un emo empedernido .
Damos un mordisco a la ensalada que tiene queso bride o como se escriba, es algo fuerte ese queso, pero, con las uvitas que tambien contiene junto a la lechuga hace la buena mezcla.
- Entiendo que han pasado muchas cosas juntos y con este bache no lo quieras "perder", como perdiste a Javier o a Adrian. - he querido intervenir pero el me hace una seña con la mano indicando que le permita terminar, ademas la mesera nos recoje nuestros platos - pero también deja que el tiempo pase, se que le extrañas, pero ya ambos han pasado a otra etapa en sus vidas en que, entiendole, sus caminos se han separado.
Suspiro.
- El me lo prometiò....
Nos traen nuestros platos fuertes. Tarta de platano macho con espinaca.
- Siendo justos, tu también prometiste muchas cosas que a la mera hora nunca cumplieron, tal como con él - le doy la razón, aunque no me gusta repetirmela y vuelvo a suspirarle - si regresa, recibelo con una sonrisa...a lo que voy es que ya no lo esperes, no esperes!.
Suspiro y estamos en silencio un ratito.
- Bueno, dime, que has pensando de la *otra cosa*?, tu me entiendes.
He probado mi tarta y acabo de tener un orgasmo gastro-intestinal, jojo. Nos encanta. No continuamos hablando de esas cosas para poderlo disfrutar sin interrupciones . De nuevo un plato limpio.- En que estabamos?
- En el asuntillo de la salud y del corazón .
- Ap. pst....
Suelto un suspiro largo en donde me siento desinflar por el, aunque trato de fingir indiferencia, y aunque ya he mejorado en mentirle a medio universo, con el no puedo. Nos retiran los platos y nos preguntan si queremos pastel y café. Porsupuesto señorita, por supuesto. Y sonrio de la manera mas encantadora del mundo.
- De salud, me siento mas sano que cuando lo estaba, la verdad. Estoy sobrio y hago deporte. El azucar nomas no le he bajado, ni al pan...pero es que adoro el pan - me da la razón, simplemente somos debiles ante lo dulce de la vida - me siento bien...aunque, ya sabes, aun no duermo bien y yo pienso muchas tonterias. Me veo terminal en una cama y...
- Pero que fatalista eres me cae! , tranquilizate, no va a pasar como con ellos dos, es diferente.
- Lo prometes?
Nos traen el cafe con un pastelillo tiramisú. Responde que no con la cabeza, no prometemos nada. Pero eso no amarga mi paladar con tal delicia del pastel, pues sé que de todos modo, solo el estará conmigo si llegase a pasar aquello. ¿Y de hombres?
Sorbo mi cafesito, un americano cargado que se saborea mas con lo dulzon del pastel. Asi debe ser las combinaciones pa que sepan bien. Supongo que así con los hombres. Pero me imagino que soy un ingrediente muy dificil de combinar.
- Es una buena epoca para mi, y si, aun puedo levantar pasiones ...- que sonrisita se me forma, el ego, el maldito ego - ...me he convertido en el villano de mis historias de amor...estoy en el otro lado ya. Es normal, supongo, pero me parece triste no ser el hombre entregado que era.
El espacio se rompe y me da un beso tierno, lleno de amor de tiramisu. Y en mis labios sonrie. "eres la miel en la boca del león, por eso los filisteos no te entienden"
Levanto la mano, y pido la cuenta.
- Mientras entregate a mi, por ahora yo soy lo mas importante. ¡viva el egocentrismo!. Si estas bien conmigo, tendrás la confianza para entregarte.
Al pagar la cuenta, noto como la mesera me mira extrañada, y es que me la he pasado hablando conmigo mismo todo el rato, con mi novio que soy yo mismo. Y es que aparte es necesario una buena platica consigo.
