Es que sabran que luego se me mezclan los recuerdos, los anhelos y las locuras. Ayer, y dias atrás he tenido muchos sueños de ese tipo, que incluso me hacen dudar si son hechos que pasaron o que mi mente mañosa ha fabricado quien sabe para que fines perversos.
Uno de los sueños más recurrentes, es yo siendo niño, de unos 8 años, pique y pique verduras, pelando papas, lavando cochambres...entonces alrededor de mi se me acumulan los trastes sucios, los tomates, las papas, y yo querían mandar todo a la chingada pero las montañas de todo me envolvían, me ahogaban con su aroma revuelto, todo se ennegrecia como cuando hay un eclipse, dejaba de existir las puertas, las ventanas...o quizá nunca habían existido, y yo hubiera nacido ahí, condenado a jamás salir de ese oscuro mundo mio de convulsiones. Nimodo, pues, no había de otra sopa, no tenia opción, debía de trabajar para poder salir de ese pequeño lugar donde laboraba, aun siendo este un sueño, mis pensamientos se tornaban ironicos ante ese pequeño sueño dentro del sueño.
No sé en que acaba el sueño, seguro que ahi sigo, aún pelando papas, hasta la eternidad, con los dedos apestando a almidón, biscosos, y con tantas heridas que ya ni las sentía. Silvando alguna canción de disney- why i should worry?
Yo despierto con mucha angustía, y con algo de hambre jaja. Me miro las manos y empiezo a pensar si no tengo ningún pendiente laboral que olvide.
Recordar este sueño, tratando de analizarlo me viene a la mente dos cosas: una, que soy un maníaco al trabajo jaja y otra, un recuerdo de mi adolescencia ahí resguardado.
Por que si, yo trabaje en un restaurant como cochambrero y como pinche. Pinche Pancho, jaja. He aqui la anecdota, a mi me gusta recordarla por que hay dos cosas qué aprendí de ese acontecimiento.
No era ningún niño, como yo lo andaba soñando. Si bien aún me comportaba como uno. Tenía 15 años, ya me gustaban los comics, los pantalones con muchas bolsitas, ya ahí dibujaba y bordaba vestidos tehuanos, ya a esa edad sabía que me gustaban los hombres, y ya me había enamorado perdidamente y pendejamente.. A esa edad me paso de todo, y me sentía como que ya lo había vivido todo. Que todo lo podía.
Pues no. jaja. Y a la fecha.
Recién había pasado aquel hecho tan traumático que he llegado a mencionar mucho en este blog. Con golpes tatuados en mi memoria y odio envenenando mis tripas, abordé un bus repleto de chivos y gallinas que me llevaría a mi destino. Mi piadosa prima - o fue una tía?, la verdad no recuerdo, pero bien pudo haber sido cualquier persona. La cosa es que dicha piadosa persona, fue quien me dio un papel con las instrucciones que deberia seguir. No tengo memoria si hubo abrazo de despedida o si alguna vez leí las dichosas instrucciones.
No recuerdo si me la pase incómodo en el bus entre tanta gente y animales. Que pensaba, que sentía, tampoco me acuerdo.
Las instrucciones, yo supongo, decían lo siguiente:
Llegaría a la ciudad de Oaxaca de Juaréz y tenia que abordar otro bus ya sin chivos y gallinas rumbo a la cd de México. De ahí, tomaría el metro con todo y mapita, llegaría al centro de la cd, por ahi, habria alguien. Mi tío. El hermano del joto de mi papá, asi que yo, siendo igual de joto, no le causaría problemas.
Pero yo tiré la hoja de instrucciones, por distracción o porque, como me gustaría recordarlo y pensarlo, que la tiré en una actitud rebelde caracteristica de la edad. Y me quedé en Oaxaca. Sin saber que demonios hacer, ni donde dormir. Por primera vez, yo que habia crecido rodeado de hasta el momento 7 hermanos, tios, abuelos, padrinos, compadres, primos, yo que habia compartido mi espacio, mi cama con tres de mis hermanos, quien tenia su grupito de amigos, equipo de futbol y retadores de maquinitas, estaba, en ese momento, completamente solo.
No me acuerdo, que paso los primeros tres meses, pero fui sobreviviendo, caminando en las calles, con nerviosismo pero emoción. Deseaba que mi familia, al enterarse de que no había llegado a mi destino final, me buscara y que, casualmente me encontrando caminando, vendiendo chicles, boleando zapatos, puteando. Pero, o no se enteraron y simplemente les valió madre que el maricón de Paquito anduviera quien sabe en donde. - si usted lector, nota un aire rencoroso en este post, no se equivoca.
Pero aprendí y me convencí que nadie me buscaría ya, me deje el cabello largo tan laro como fuera posible, mi cabello risado caía como las ramas de un sause lloron despeinado.
Y un día, vi como descargaban frutas y comida varia a un hotel de gran turismo. A mi me llamo poderosamente la atención esos enormes huachinangos, esos cazones y el delicioso aroma de los hornos de pan dulce. Sin hambre realmente, me oculté en las bodegas y entre los refigeradores, y sin contenerme empecé a embolsarme lo que se me antojaba, unas sudadas jugosas sandías, pan en sus canastos recien horneados, nata, frijoles refritos. ...ñam
Una exclamación, un susto, media corretiza y finalmente me atraparon. Me sentía como cuando me mandaban a la dirección tras pelearme y de inmediato llamaban a mis familiares, eso me ponía muy inquieto. Pero ante sus preguntas yo me mantuve tercamente silencioso. "Dejalo, es un indio, no habla español". "Estos indigenas deberian quedarse en sus tierras, no robando en las ciudades". A mi nunca me habían dicho así, quizá por que mi piel es muy clara y estoy muy amestizado para el gusto familiar, que si, por cierto si tiene raices indigenas y es un orgullo.
Cuando intenté hablar, tartamudee, lo cual desperto risas y cierta lástima por mi. Indio y tartamudo, que lozaaa. Tu no te vas sin pagar lo que te robaste, no vale devolverlo, lo vas a pagar.
Y fue como, en un cuarto me pusieron a picar fruta, verduras y lavar trastes, pues como el hotel tenía buffet todas las mañanas, era mucho el trabajo que tuve. Tampoco me costo mucho trabajo, con mi madre, al poner el negocio de tako takitos, me acostumbre a picar como maniaco la comida.
Termine muy cansado, el dueño se sorprendió que no me hubiera ido y que fuera tan veloz. Me dio dos pesos. Ella millonario jajaja. Al dia siguiente, volvi. Y al siguiente y al siguiente.
Hacía pedidos, mandaba notas, lavaba, trapeaba, y mientras todo eso, fui aprendiendo el arte de cocinar, asi, d elejitos. Pude haber estado mucho más tiempo ahí, aprendiendo, pero me encontré con Rafaello en una de esas. Y ya nunca volvi a ese hotel ni agradecerle a esa gente por obligarme a aprender el valor del trabajo y al amor de la cocina.
Ahora adulto, no hay cosa que yo disfrute más que cocinar, pelar , separar frijoles. Cuando preparo algo, que no cabe la menor duda, doy mi corazón. Con mis parejas no soy de poemas, ni restaurants caros, tampoco soy muy romantico ser..péro yo amo con mis manos, y con lo que hago con ellas, asi que les cocino con lo aprendido en esa epoca.
Nadie se ha enfermado. Y he conquistado así corazones. :3

que manos tan maravillosas, debe sentirse bien cocinar algo que se pueda comer no como yo jajajaja
ResponderEliminarorale que historia :)
ResponderEliminarno has puesto el doodle de Machu picchu q salió ayer jum!
ResponderEliminardany: jaja que lindo dany, gracias
ResponderEliminaryo mero. me alegro que te gustara
damian, lo pongo al rato que ahora ando liado jeje
Y sigues pareciendo el personaje de una novela, solo que eres real, woooow Pancho, ojala puedas dedicar un capítulo de tu vida a algunas peripecias por el fin del mundo, donde G-boy, que más que personaje de novela es como una caricatura de periódico. Cariños.
ResponderEliminarA mí me encanta pelar chícharos... y me encanta cuando nos regalas tanto de ti..
ResponderEliminarManos hermosas las tuyas
Abrazos, panchis!
Pues menudo sueño e interesante anécdota la tuya, que manera de soñar!!, nunca sueño ese tipo de sueños tan de "película", como si uno estuviere adentro del otro.
ResponderEliminarPero si lo soñaste, tal vez fue sólo una pesadilla, un mal sueño, pero sino fue por algo en particular, una retrospectiva de tú inconsciente....no lo sé algo así.
Bueno esperemos que los próximos sueños no sean tan fuertes, que ya se confunde el limite entre sueño y realidad.
Besotes.