Nunca pensé que estar casado pudiera ser tan reconfortable. De pronto me asalta esa idea y me sorprendo del momento en que estoy viviendo. Es una sorpresa grata y una experiencia que jamás pensé vivir: el matrimonio.
Desde afuera, no podía más que sonreír irónico a lo que llamaba: "atarse a lo pendejo". Limitar la libertad y aparte "un triste *bisness* entre dos locos". Suelto la carcajada al regresar al presente y comprobar, evidentemente, que estoy loco.
Mi boda no duró más que 10 minutos, había salido presuroso del descanso del trabajo y en el rostro aún se marcaban los estragos del agotamiento fisico y mental, de los tantos mal-sabores de los sin-sentidos de una vida agitada y en costante estres. Ella llegaba desalineada, sin maquillaje y con su eterna tristeza en rostro y la desesperanza en ojos negrisimos.
Me sonrie cordial, suave... a diferencia de su hija que abiertamente mostraba una pureza y limpia alma libre de toda preocupacion adulta.
Ambos la vemos con ternura, no puedo evitar sonreír a tiempo que extiendo los brazos para atraparla, darle volteretas en medio de un mar de besos que la hacen reír y a nosotros también con el corazón acariciado. Marcela y yo nos vemos un segundo, ambos pensamos lo mismo: es por ella.
Mentimos, incluso en nuestros pensamientos. En el fondo, no queremos admitir que también es por nosotros. Deseamos curarnos mutuamente ...y lo necesitamos.
Nuestros testigos son nuestros vecinos, a fin de cuenta no hay que tomarlo tan enserio..."no vayan a pensar que nos amamos". Sonrió. "No verdad, además soy puto".
Silencio.
Mientras esperamos conservo una sonrisa que solo es de adorno y no precisamente de alegria. ¿Por qué sonries?, pregunta curiosa. Me encojo de hombros..."sepa"
Silencio, ella no insiste. Frente a nosotros esta un vidrio que nos refleja y nos muestra nuestra decayente imagen.
"zaz...estoy gordo..." digo de improviso.
"Y eso que aún no nos casamos"
"stk..." me doy otra mirada, me doy cuenta que me veo terriblemente fachoso y feo (soy feo, ja!)
Risas, silencio. La niña esta entretenida con pico, su mono raro y apesar de las insistentes llamadas de atención de la mamá, ensucia su vestidito al estarse arrastrando por el piiso.
"...yo ni me peine, ni ganas...¿sabes?,siempre pensé que me casaria de blanco... la primera ves no se pudo y ahora, no quiero..."
"...yo de morado"
" ja ja, bobo"
"je je je...pos, déjame oye...ademas no podria yo casarme ya de blanco, que de puro..ñee...mejor el morado."
"por que de morado?"
"por que es erotico..."
" ja ja ja ja....cero que ver, además te va mejor el naranja"
"¿para casarme? noo nooo...provocaria antojos..."
"no es el proposito del matrimonio?
"provocar antojos?....mmm...jajaja"
Y así es nuestra espera, llena de bromas sobre nuestros hubieras y nuestros anhelos locos e inalcanzables. La niña se duerme en su regazo.
Finalmente nos llaman y en 5 minutos de puras lecturas (no puse atención, veía el reloj de iguana que tenía el abogado en la pared) estamos casados. Firman los testigos y todo culmina en un aplauso comunitario, en un "beso, beso, beso". Naidee también aplaude entusiasda "bezoo...bezoo"
Ella y yo nos vemos algo alarmados, terminamos besandonos las mejillas y abrazarnos, mientras las multitud enardecida gritan en unisono: chafasss
"No vayan a pensar que nos amamos", pensamos los dos, agradeciendo el detalle y despidiendo a los demas. Naidee sigue saltoneando diciendo : bezzo bezzo.
Me encuentro de pronto nervioso, no entiendo la razón. La manos empiezan a sudarme. No me cae el veinte....justifico todo, es por ella, mero bisneess, es para ayudar...es para...
Tomo su mano y se la estrecho. Me ve alarmada, más no dice nada y mucho menos se niega a ello.
En la noche, me siento en la cocina y quedo contemplando mi taza de
café, no pienso en nada...solo sé que me sentía triste y enojado. Siento entonces el peso de su mirada a mi espaldas. ¿Desde cuando estaba ahi?, no lo se, no se lo pregunto, la invito a sentarse junto a mi.
"¿Que tienes...te has peleado de nuevo con el?.."
Contesto con un gruñido, obvio que si...ya era cosa diaria. Ella suspira triste..."tu que tienes a alguien, no lo cuidas..."
Suspiro, doy un sorbo al café y solo se me ocurre murmurar un "..tu también...yo" No tengo que explicar nada, ella comprende y acariciandome el brazo con sus pequeñas y suavesitas manos, son tan pequeñas estan tan heridas.
Cierro los ojos disfrutando de ese primer contacto...me llega a alma. Abro los ojos con lentitud, y la veo frente a mi, me veo reflejado en sus ojos negrisimos y profundos, aquellos dos pozos sin fondo llenos de aguas de tristeza. Veo su rostro fe facciones suaves y su cuerpo fragil y delgado...
Tengo ganas de abrazarla, pero temo romperla y yo también, me conformo con juntar mi mano con la suya.
"Todo va a salir bien..." le digo.
y ya no dijimos nada de más.
Después de todo, ¿qué clase de esposos se dicen algo en su luna de miel??

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhhhhhhhh
ResponderEliminarcompadre me imagine todo lo q escribiste
esta muy lindo, y humano carnal
te quiero
Qué hermoso. Me transportaste a ese mismo recuerdo sin haber estado ahí.
ResponderEliminarEres uno de los grandes tigrito.
Nunca lo olvides!
Un beso grandoooote!
Hay tigrito! me has hecho llorar! ... Que boda tan hermosa y a la vez tan dolorosa... Cuanta resignacion en sus vidas? Acaso alguna vez alguien entiende que es realmente actuar por resignacion, porque sabes que debes hacerlo... pudiendo ser feliz, sin poder serlo. (// se me vino la tristeza de golpe. Siempre soñe casarme de blanco, la primera vez no se pudo, ojala que la siguiente vez si es que la hay... todavia quiera hacerlo.)
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