lunes, junio 30, 2008

Fantansias y otros demonios


John Tolkien dijo que la "Fantasía es un terreno peligroso", lo detesto por que tiene razón. La verdad es que de entre todos los parajes fantásticos que podamos recorrer, ningunos serán tan temibles como los que brotan y se extienden sobre el propio interior. ¿no?. Pues si bien solemos cultivar pequeños paraísos, también albergamos ciénagas y levantamos mansiones tenebrosas piedra por piedra.

Todo esto habita en la fantasía por breve o largo rato, la cual no cesa en su labor de gestar imágenes; aun cuando crecemos y fingimos que no existe, que no tiene importancia, que ya estamos grandecitos.

No es que ahora me crea el heredero de un reino subterráneo, ni que tenga por refugio un laberinto infestado de creaturas diminutas --si bien mi apartamento se parece un poco a esto--, pero no dejo de pensar que deje muy tarde a los elfos y los dragones, aveces pienso que no me dieron el chance salir de mi cueva. Quizá, no sé, ahora tendría una vida más útil y productiva, como la de un médico, un contador o un ejecutivo bancario.

Luego pienso que es muy comodo este lugar, que no es muy diferente de afuera. Cuando se tiene edad suficiente para dejar de lado a las hadas, se fantasea con liderazgo, posición social y tarjetas de crédito. Salimos de un mundo presuntamente irreal para ingresar a otro igual de frágil y evanescente, al que tal vez asimos con las manos, pero sobre todo con las esperanzas y el deseo.

No importa, pues, si crecí anhelando ser el rey de los abismos. En nada me distingo del que soñó con ser director de telecomunicaciones. Los dos nos movemos por el impulso de fantasmas que difieren en forma, pero no en esencia.

Total, pienso que, al final del día, el ser humano viene a definirse como el animal que fantasea, la única creatura que debe inventarse motivos para vivir, porque su hacedor fue tan cruel o tan sabio como para no darle uno.

El muy cabron

No hay comentarios:

Publicar un comentario

tontean

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...