jueves, noviembre 08, 2012

Dia de fiesta.


Notita:  

Si, ya sé que el día de muertos ya pasó, pero por varias circunstancias no pude postear este cuentito, y sin querer me salio enorme XD..  Aún falta pulirlo un poco y corregir la horrorgrafia jajaa, pero si no lo escribo corrido no lo acabo por lo disperso que soy

. Este cuentito, en honor a todos mis difuntos, y aun asi me faltaron jaja. Con cariño se lo dedico a
 Tony, quien me animó a terminarlo (estuve apunto de borrarlo todo en uno de mis berrinches). 

Doy paleta a quien termine el cuento XDDDD. juas. (y ah, no crean que olvide el hermoso doodle que sacaron de estas fechas, pero lo guarde para este post)


El gran banquete.

Las 12 de la noche fueron marcadas por medio de las campanadas de una  iglesia lejana. Oficialmente, la fiesta había iniciado. Él, que siempre se guió al ritmo de las campanadas de su parroquia, no era de extrañarse que llegase puntual a la cita, a esa cita. Consideraba de muy mal gusto la impuntualidad; un insulto y símbolo inequívoco de "naquez".

En realidad a el no le gustaba salir de su zona,  prefería no separarse de su amada Judith, mas le era imposible rechazar la invitación (no dicha, pero sentida), así pues, ella con un dulce beso lo convenció en no preocuparse, le prometió darle un sorpresa a su regreso.

Siguió el rastro  amarillo de las flores de cempatsuchil; única fuente de luz que lo guió hacía una pequeña casa junto al mar.
Cruzando el jardín, poco a poco el camino fue iluminándose por las velas que pintaba el mundo de un color dorado que contrastaba con el colorido del papel picado . Pedro Infante cantaba, o eso le pareció,
a la lejanía... en otro espacio o dimensión. Aspiró el olor de la flor de muerto y del copal, dejando que este lo envolviera, que lo abrazara. La mesa de la ofrenda era enorme, contenía un banquete que le hizo salivar de inmediato.



Tomó un vaso de agua colocado para los viajeros extenuados como él y se sentó sobre el petate para descansar un poco. Miró de reojo su calaverita de azúcar dispuesta frente a un retrato suyo. Odiaba mucho esa foto.

 De pronto llegó una persona más, una chica. No la había visto en otra ocasiones , era menudita, de cabello muy largo y oscuro; su belleza era sobria y fría. Se acercó a el dudativa, pero entonces pareció sonreír, a él.

Cortésmente le saludó y el con la mirada le preguntó que quien era.  Ella señaló al centro del altar su calaverita de dulce cuya frente estaba escrito su nombre: Marcela; detrás suyo igualmente estaba su retrato que no le era fiel a su verdadera belleza. También estaba agotada por el viaje, se sentó junto al hombre. "Yo le conozco, es su tío, se le parece mucho". Prudencio esbozó otra pequeña sonrisa, luego como si se acordará Marcela se presento "Soy su esposa".

Eso si que lo sorprendió, por obvias razones, pero haciendo honor a su nombre no exclamó : ¡¿Qué?! ¿No era marica?!. Pero cada quien sus cosas y sus gustos raro, pensaba.

Se escucharon otros pasos, justo detrás de ella... luego un par de dedos  picotearon su espalda a la par que exclamaba un: !Despierta! . Tras reponerse del tremendo susto ella rió cantarinamente como cuando era niña, se levantó y llenó de besos y cariños mientras decía :!Abuelito! Abuelito!.

Prudencio negó con la cabeza. Ah Salvador! que tarde ha llegado usted!.

Don Chava hizo un ademán con la mano, restando importancia a esa nimiedad. "Pasé  a 7 cenas antes de esta, en el DF, en Morelia, en Michoacan, en Nayarit, en Oaxaca". Mientras enumeraba todos los lugares en donde había sido invitado se acercó al altar y miró todo con ojo critico, "Bueno, qué? hay que empezar no?". Tomó una botella de *Chivas * que seguro era para el (pues quien mas?), y empezó a servirse.

- Siempre tan querido usted! - dijo Prudencio, limpiando sus gruesas gafas.
- Bendito sea Dios!.

Marcela supo que la cerveza montejo era para ella, generalmente no bebía, pero por esas fechas años atrás, había tenido un antojo insoportable y ahora por fin puede saciarlo, no iba a desaprovecharlo.

Hubo un gran estruendo, y llegaron cantando 4 personajes de lo más pintorescos todos, no solo en su forma de comportarse, sino por aquellas pelucas rosadas y verde limón que traían puestas. Tenían la fiesta consigo y la contagiaron a los demás invitados. ¡Ahora si se lució, manita!. Le dijo uno con peluca naranja al de la peluca rosa.  Don Chava bufó y Prudencio negó con la cabeza..."esta juventud".

Asustada por tanto escándalo llegó una señora bajita y rechoncha como barril, Marcela al reconocerla corrió a rescatarla de una paralísis facial. Se abrazaron fuerte,  se llenaron de besos, alejándose un poco del barullo del cual nunca han estado acostumbradas. Cata!, vamos a probar los alimentos! , sugirió la chica.

- Ah chihuahua!, - exclamó Cata tomando un plato con mole pero sin saber que hacer con el -  pero es que no sé dan cuenta que sin cubiertos no podemos comer, por que no nos ponen tenedores?
- Por que la leyenda popular nos dice que solo aspiramos el aroma de los alimentos - explicó Marcela.- por eso la función del incensario,  su luz y aroma hace mas grata la esencia de la comida.
- Tonterías!

Ella se limitó a encogerse de hombros dando por concluida la discusión, en caso contrario podría llevar horas y no tenía tanto tiempo...

bueno, toda la eternidad

...pero en la Tierra, contaban con unas pocas horas. Se pregunto que, si acaso a alguien se le olvidara colocar el incensario, probablemente la comida le supiera insipida. o quien sabe.

Siguieron llegando mas personas,  4 más, dos hombres y dos mujeres. Se limitaron a guardar distancia, como si solo estuvieran solo de paso o no quisiera ser vistos por los demás.
 Prudencio reconoció a solo uno y este mismo reconoció a su hermano. En ese lenguaje universal de los silencios se acercaron entre si en un punto medio, uno le  ofreció la única mandarina que estaba en la mesa, y que era para el. El otro acepto en silencio. Ninguno de los dos habló mientras se hacían mutua compañía, al verles parecian gemelos o el reflejo de un espejo. El silencio se volvió una dulce conversación sabor mandarina entre ambos.
Los otros tres que llegaron junto a aquel hombre, se retiraron al poco tiempo, tomados los tres de la mano como con un nudo marino.  Solo la mujer mayor sonreía en un enigma travieso, cosa que siempre le caracterizó.



En algún momento de la fiesta, Marcela se puso a acomodar, no le parecía correcto que la virgencita estuviera a lado del ron, ni que la cruz de ceniza estuviera tan cerca de la comida. Ni que...

- ¿Que no ves que se esmero en arreglarlo?.

Ella no volteó a ver quien había hablado y continuó con lo suyo, los demás si voltearon  Ella no tenía necesidad de hacerlo.

- Asu...Por que siempre llegas tarde?
- Tarde? - pregunto el aludido - pero si yo fui al primero en llegar - prudencio estuvo apunto de protestar, pero se contuvo. - lo que pasa es que la luna estaba primorosa y andaba maullandole, allá afuerita, junto a las bugas.

Y sonrió.

Su sonrisa iluminó el cuarto entero.

Como era tipico de Canek, fue saludando a los demás invitados, incluyendo a los que no conocía. Juan volteó a ver a Prudencio después de que el recién llegado estrechara su mano, "y ese?". El otro se encogió en hombros.

Chuleo la uñas glamurosas de Fátima, repartió mimos y abrazos, incluso fue capaz de recordar el saludo de Omar, (palmada de la mano, choque de puños, choque de hombros, tronadero de dedos, salto para atrás, silbido). Con Don Chava se tronaron la espalda mutuamente, como compitiendo quien era más fuerte y quien tronaba mas, hasta que chillando y riendo, Canek se diera por vencido.

- nena!  - grito el señor que una vez fue llamado el Diablo Mayor "Luz y fuerza del Centro" (¿por que será?), y le dió dos palmadas cariñosas sobre su espalda. Seguro que era capaz de abollar el cofre de un carro con ellas. Asi era Don Chava, brutalmente cariñoso.


- Cariño mi amor, zanahorio, tu que eres de acá, que es eso? - pregunto Osisiris, la de la peluca verde limón señalando unos mucbilpollos que estaban dispuestos en la mesa. Canek adolorido se sacudía el entumecimiento del cuerpo, no contesto de inmediato pues Marce se habia cruzado en su campo visual y lo lleno todo. Ambos, los mishos como le llamaban,  se habían fundido en un abrazo. Ella se acercó a su oído y le susurró algo que le hizo reír, levantó sus cejas dando a entender algo que para ella tenía mucho sentido.


- Cariñin - repirió Osirris tratando de llamar su atención - nos estas bañando de miel.

Ambos se rieron, divertidos.  - Ah, que sabrosura - exclamó lo que el reconoció de inmediato -  son mucbipollos. La palabra es muy bella, muy bella, divina, Mukbil significa enterrar  en maya, y pollo, pues, pollo. ja. . Haz de cuenta, que es un tamal, o un pastel de maíz, cocido a la usanza maya, osea bajo tierra. Deberías probarlo, anda anda sin miedo.

Para demostrar su maestria como goloso del año, quitó la envoltura de la hoja de plátano y mostró su contenido mientras seguía explicando. El contenido, la manera de elaboración, todo eso sin dejar de comer. Poco a poco los invitando fueron comiendo cada uno su  mukbil pollo, o sus pibes.  En el mundo espiritual todo era migajas y desorden, en el mundo físico la comida permaneció igual y ya algo fría. No solo había habia pibes, también había mole, arroz con huevo y pan de muerto horneado. Todo un manjar.

El teclado se convirtió en un piano de cola, con el que Osirris presumió que, aun con sus largas uñas podía tocar como nunca. Cata cantó varias rancheras y una que otra de Paquita la del Barrio. Don Chava y Prudencio conversaron como en los buenos tiempos, Juan toco con los dedos el papel picado, sonrió levemente y luego volvió a echarse otro cigarrito, mientras que Marcela y Canek veían con orgullo la boleta de calificaciones de su pequeña - Que rápido. - murmuro Canek, feliz, mirando alrededor toda esa gente y sabiendolos como el, gozando de los alimentos de nuevo y las cosas que los habían hecho felices, aunque fueran en pequeños objetos, cada uno tenia un significado particular, destellos de lo que habían sido alguna vez.  Un  tazo, un lapiz labial, flores...

El primero en irse fue Don Chava, pues aun le faltaba ir a una cena más. Prudencio le urgia volver a reunirse con su amada y nunca más separarse. Y asi, uno a uno, cantandole a la vida que se fue y abrazando su muerte fueron retirandose de este banquete. Tomados de las manos, los mishos, como les decian, alzaron la vista al cielo estrellado y a la luna. Luego intercambiaron una sonrisa complice.

- Aún me quedé con hambre.... - dijo él, colocando una flor de cempatsuchil en el cabello de ella.
- Tu siempre... - contestó, radiante, colocando una flor en la bolsa de su camiseta.

La fiesta habia acabado.

********************


juas...luego le paso el corrector XD




12 comentarios:

  1. Respuestas
    1. en serio?? pense que en algun momento habia enredado las ideas, pero con tu comentario se que invita a que se lea jejeje
      saludosss

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  2. jejej lo lei hasta la mitad, ya se fui octubre,, ya llego novidiciembre ,, la navidad

    saludos...

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  3. haaaaaaaa!!!! que bonito,nunva habia visto esos dias de esta manera,en tu cuento aparecen todos tus seres queridos,pero oye... doña Cata ¿murio?,no lo sabia,
    me gusto mucho el cuento gracias por la dedicatoria ,no se porque senti como si los conociera a todos,quizas los conosco internamente.
    un aplauso para ti paxito.

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    1. si, murio a inicios de añño.
      quiza si los conoces, a alhgus los he hablado aqui en el blog, quiza sea eso.
      que bueno que te gutto tony, con mucho cariño!

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  4. Que fieston Pancho, hasta dan ganas de ponerse una huarapeta de ultratumba...jujujuju...

    Yo más bien voy a hacer un día una party con mis amiguis moridas, claro que sera una travestencia total, solo van a querir a hacer mucja jotería, nada tan bonito como tu reunión...

    BESOs

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    1. jajaj si creo que conmigo mi reuniones serian ya pura joteria jajajajaj
      saludos alvariux

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  5. Cuando sea grande quiero escribir como tú, te juro que me dieron ganas de meterme en el cuento. Cuando leí Pedro Infante, se me hizo un nudo en la garganta. Simplemente lo amo, desde niña, siempre he dicho que si estuviera vivo, yo estaría empujando su silla de ruedas xD La flor de cempatsuchil me hizo recordarlo, me suena a la película Tizoc, creo que ahí le recita algún poema o compara a María Felix con esa flor.

    Me encantó el cuento, ya quisiera escribir como tú, y si te parece largo, ya verás mi próximo post, jajaja, no lo publico porque le sigo cortando todo lo cortable xD

    Besoooooooo Tigrito!!!

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    Respuestas
    1. siii, ahi mismo me remito, amo tambien a pedro infante, lo amo y lo escucho siempre que puedo jajajja
      que bueno que te gusto :-3 es importante para mi saberlo, muchas gracias opr el comentario Y____Y

      jaja ya leere lo que publiques jejeje

      besos

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tontean

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